Mary Wollstonecraft, vindicadora

Written by Debora Dora. Posted in Feminismo in your face

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La historia la escriben los ganadores, los que tienen voz, los que tienen la posibilidad de hacerlo. Por eso es que la historia está escrita por hombres. Ellos son los que descubren América, luchan en antiguos continentes por tierras sin dueño, cruzan la Cordillera y firman cuanta ley y decreto pase por sus manos. Las mujeres en los manuales de historia parecen limitarse a prestar la casa para reuniones importantes, a organizar las tertulias, a cocinar manjares, a acompañar a sus maridos, a apoyar a sus generales, capitanes, reyes, libertadores… Así nos las muestran, así las conocemos, así aprendemos cuál es el lugar de la mujer en la historia desde pequeñas.

Me rehúso. Me rehúso porque sé que las cosas no son como nos la cuentan. La verdad está escondida, los logros de las mujeres que lucharon junto a los hombres, que tomaron decisiones, que se alejaron de los roles preestablecidos yacen en las sombras. Por eso quiero rescatarlas, por eso quiero recordar sus logros; sus aportes; sus nombres, muchos desconocidos para nosotras. “In your face”, ladies, porque aquí estarán, porque ahora no tienen excusas para no conocerlas…

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MARY WOLLSTONECRAFT

“Me declaro en contra de todo poder cimentado en prejuicios aunque sean antiguos”

Mary Wollstonecraft no solo es conocida por su apellido impronunciable, sino también por ser la abuela del monstruo más famoso de la literatura, pero quizás debería ser mucho más famosa por ser una pionera de su época, la Ilustración. Imagínense una mujer enfrentándose a un hombre, y además tratando de independizarse sin caer en el matrimonio.

Esta mujer inglesa nació en 1759 y desde muy chica tuvo que enfrentarse a su padre, borracho y jugador, que terminó por dejar en la ruina a su familia, además de violentarse con su mujer e hijos, a quien Mary defendió en más de una oportunidad. Y volverá a hacer lo mismo cuando tenga que sacar de las garras de su cuñado a su hermana. Con ella y una amiga, las tres vivirán solas, algo impensable en esa época. Las mujeres no eran más que propiedades de los hombres, que manejaban todos sus asuntos. Pero Wollstonecraft estaba decidida a no ser posesión de nadie, y para eso tuvo que trabajar desde muy joven, primero como dama de compañía, luego como maestra y también como institutriz, clásicos trabajos femeninos.

Su carrera de escritora comenzó una vez asentada en Londres, donde le encomendaron un libro sobre la educación de las mujeres para una de las editoriales más importantes del momento. De ahí en más su carrera como intelectual no pararía, escribiendo, traduciendo y abogando por sus derechos, tratando siempre de trascenderse a ella misma. A los 33 años esta inteligentísima fémina escribe la Vindicación de los derechos del hombre, libro que la vuelve una mujer famosa en poco tiempo. Al año siguiente (1792), se anima a la reconocida obra Vindicación de los derechos de la mujer, alejándose del voto femenino, por el que abogaban muchas de sus contemporáneas, y haciendo hincapié en la igualdad de los sexos y la necesidad de la educación y la formación de la mujer como pasaje en primera para su independencia. En Vindicación… Mary se refiere al famoso concepto de “género” que las feministas actuales seguimos utilizando para diferenciar lo “natural” de lo “cultural”.

La “hiena con faldas”, como la apodaban los hombres de aquellos tiempos, tuvo algunos momentos tormentosos en su vida. Su estadía en Francia, de donde regresó con una hija y el corazón roto, desemboco en un intento de suicidio. Posteriormente aparecerá un nuevo amor con el que terminará casándose al saber que está embarazada. Solo por evitar que su hija fuera considerada ilegítima, decide contraer matrimonio, y tendrá que enfrentarse a las críticas de aquellos que la acusan de promulgar ciertas ideas y luego ir en contra de su propias palabras.

Mary Wollstonecraft muere pocos días después de dar a luz (debido a la falta de higiene acostumbrada durante los partos) a su hija, que será mucho más famosa y rememorada que su madre: nada más y nada menos que Mary Shelley, la escritora de la aclamada Frankestein. Wollstonecraft, es otra mujer que necesitamos seguir revindicando aún con el paso del tiempo.

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By @Debora_dora

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Escritora, correctora y soñadora. Se inició en el sitio web Las Amazonas y mirando The L Word. Creadora de Deborarte, fanática de las series y el cine. Buscadora anónima de subtexto lésbico. Peter Pan eterna...
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Comments (4)

  • lusupertramp

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    Sabes que justo estaba leyendo sobre ella? Me compré un libro: “Historia y análisis político del lesbianismo, la liberación de la generación”. Si no lo leíste, te lo recomiendo está muy bueno.

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  • Yoy

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    Muy buen artículo. La verdad yo no he leído obras suyas, pero gracias a tus publicaciones ya me dieron ganas de buscar material de lectura jaja.
    En esta sección deberías hacer mención de Sor Juana Inés de la Cruz, otra mujer con una historia demasiado interesante. Saludos.

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    • Debora Dora

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      Seguro llegará en algún momento. Me gusta mucho Sor Juana!

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  • Morena

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    Hola! Buen post! (aunqeu no voy a mentir, pense que habría mas mujeres jeje)
    Aprovecho para recomendar el libro “el paraíso en la otra esquina” de Vargas Llosa qeu cuenta la vida de Flora Tristán, otra GRAN mujer para su tiempo (y lo intercala con la vida del pintor Gaugin por lo qeu si te interesa el arte, es 2×1 !! jaja)
    Saludoos

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