La literatura y el tabú sobre el sexo y la sexualidad (by @Lusupertramp)

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Sexo, orientación sexual, erotismo, ¿qué tema no ha tocado la literatura en los últimos siglos? Si bien hoy las cosas se perciben diferentes, no hace mucho el sexo era un completo tabú en las letras. Por eso le damos la bienvenida a @Lusupertramp, que tiene ganas de contarnos un poco sobre este asunto…

Hoy en día la literatura ha cambiado de manera positiva dejando entrever géneros y ramas que antes promocionaban polémica. Tenemos dos grandes escritoras del género de literatura lésbica, Jeanette Winterson y Sarah Waters, que sin tapujos se animan a escribir sobre la sexualidad y el sexo, creando atrapantes historias que te dejarán caliente.

Porque… ¿quién dijo que se necesitan imágenes o pornografía para calentarse? Ahora la literatura puede expresarse con mayor libertad que cincuenta años atrás, abordando temáticas que llegaron a ser controversiales, como la orientación sexual y el sexo, relaciones entre personas del mismo sexo y demás.

En 1955 la primera publicación de Lolita de Nabokov fue recibida con grandes críticas negativas debido a la temática: un hombre mayor que se enamora de una “nena”; se lo consideraba pedofilia. En cambio, hoy en día es un libro que mucha gente ha leído, y así puede comprender la literatura de Nabokov en su máxima extensión.

Muchos grandes escritores han expresado ya sus vicisitudes respecto a la sexualidad y al género. Podemos incluir en la lista a la grandiosa Alejandra Pizarnik quien en sus Diarios expresó ser bisexual; también a Virginia Woolf, que por ejemplo en su novela Mrs. Dalloway, la protagonista expresa haber estado enamorada de su mejor amiga.

Tenemos a La muchacha que pensaba demasiado, de la autora Norma Meacock, en cuya portada se lee un pequeño cartel: “Lectura para personas de amplio criterio. Prohibida su venta a menores de edad”. En este libro, la protagonista, Lindy-Lou, comienza siendo “sexualmente lesbiana”. Otra autora que se llevó duras críticas fue Anais Nin con sus diarios, Incesto, que hoy se considera una obra magistral. También tenemos a Gertrude Stein, quien publicó su autobiografía bajo el nombre de La autobiografía de Alice. B. Toklas, donde relata el viaje a través de los años de Gertrude junto a su compañera Alice, quien en la realidad era su mujer, pero ante la sociedad es presentada como amiga íntima, secretaria y confidente.

Si hablamos de orientación sexual, es imposible no nombrar a la excelente escritora inglesa, Jeanette Winterson, nacida en 1959, quien lleva escritos varios libros. Su primer libro, Fruta prohibida, es una especie de autobiografía encubierta sobre lo que fue su vida y cómo se encontró consigo misma y su sexualidad. En 1989 la autora lanzó La Pasión, en la que una mujer se hace pasar por un hombre para enamorar a otra mujer, y en este libro se puede apreciar su excelente narrativa y cómo lleva la temática de manera precisa y sorprendente. 

Otra autora que escribió algo similar, y que fue llevado a la televisión como miniserie por la BBC de Inglaterra, fue Sarah Waters con El lustre de la perla (Tipping the velvet). La protagonista es Nan, una chica que se enamora por primera vez de una mujer que la deja encandilada ,y a la vez, con el terrible miedo de lo que comenzaba a sentir, y que luego de algunos percances –lo dejo ahí en suspenso para no arruinarles la trama- se muda de pueblo en pueblo adquiriendo la identidad de un varón, porque en aquella época se respetaba –en todo sentido- más a un hombre, mientras que la mujer debía afrontar más dificultades por el rol que cumplía en la sociedad. Nan, ansiando la libertad propia de un hombre, se trasviste hasta que un suceso le cambiará el resto de la vida.

Con este libro les puedo asegurar que se les mojarán las bombachitas y les entrarán unos calores, y no me refiero a la menopausia, queridas. El lustre de la perla es una prueba irrefutable de que la lectura erótica puede llevarte a un trance de una forma diferente y divertida, de excitación suprema.

Sarah Waters escribió lo que se conoce como la mejor trilogía del amor lésbico de la literatura contemporánea situada en época victoriana. Junto a El lustre de la perla, Afinidad y Falsa identidad (también convertida en miniserie) les prometo que podrán gozar de una exquisita selección. Si bien cada novela no lleva relación con la otra, según los críticos es llamada “trilogía” debido a su temática. Yo la recomiendo, así que si a consiguen, ajústense las tanguitas, los bóxers, las bombachitas, lo que lleven (o no) y disfruten de la función.

Siguiendo un recorrido de todos los escritores, en su mayoría mujeres, que nombré, se puede ver que el sexo y la sexualidad ha sido un tabú a lo largo de los años y que lo sigue siendo, visto bajo el lente de lo impuro o lo moralmente incorrecto. Sin embargo, hoy en día es más fácil adquirir libros donde el sexo no está visto como algo malo, tal como sucedió con el caso del famoso libro 50 sombras de Grey, de la autora E.L. James, que se convirtió en un suceso de ventas en el último año.

Pero ¿por qué piensan que sucede esto? ¿Por qué creen que los libros que tratan sobre el sexo y la sexualidad aún hoy en día son tratados distintos a las típicas novelas clásicas románticas, como por ejemplo el clásico Jane Eyre de Charlotte Brönte?

Y ustedes, ¿pueden nombrarnos alguna otra novela de este estilo?

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By Lucía Franchi

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