LA LISTA ANUAL DE DÉBORA DORA:¡GLEE Y SOLAMENTE GLEE!

Written by Debora Dora. Posted in Glee

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Falta solo un día para que acabe este 2009, y yo ya hace semanas que vengo sufriendo la exposición a las interminables listas de “lo mejor” y “lo peor” del año. Sí, ya saben, esos rankings molestos que suelen hacer programas de televisión, de radio y cientos de páginas de Internet, en los que se recopilan momentos, hechos y personajes.
No, quédense tranquilas, en este año que se va no pienso hacer balances, ni siquiera sumar la columna de “haber”, tampoco tengo intenciones de organizar una interminable lista de actrices, cantantes, modelos y conductoras que hayan salido del closet, ni voy a recopilar memorables escenas sáficas (qué las hubo buenas, pero tampoco en gran cantidad). No, no pienso hacer el ranking de “las más chongas del año” (obviamente gana Kristen Stewart), “los besos más humedos del 2009” (mmm… el de Jennifer´s Body o alguno de los de I Can´t Think Straight) o “las artistas que están más cerca de pasarse al lado oscuro” (quizás Megan Fox… o Rihanna… o cualquiera que quiera buscar más promoción metiendo en sus entrevistas algunas fantasías femeninas). ¡Me niego!

Sé que el final de algo siempre da para reflexionar, mirar para atrás y hacer balances; ojo, también para desear (¡qué Ellen salga del closet, que Ellen salga del closet!) y tomar “resoluciones”, sí de esas que jamás terminamos cumpliendo. Pero no, este año voy a hacer como que el calendario no ha perdido su última hoja y que ya hay otro gordito esperando su otoño, y me voy a olvidar que después de todo el paso del año es algo virtual, una creación humana en base a las estaciones de la naturaleza. Así que si no festejamos los solticios, ni hacemos fogatas en los equinoccios, me niego a hacer una completa revisión de, no solo mis últimos doce meses de vida, sino tambien de “lo más” y “lo menos” del espectáculo y de la vida sáfica en general.
Hoy he decidido decir solamente qué fue lo mejor del año, por supuesto a mi entender (aunque sé que son muchas las personas que comparten esta idea conmigo), porque creo que esta serie merece encabezar cualquier lista, de lo que sea, porque tiene todo, sí, de todo y para todos los gustos.
Aquí va, queridas Amazonas, lo mejor del año para mí ha sido… ¡GLEE!, y de eso no me cabe ninguna duda…
Para las que vivan dentro de un pastel de manzana, les cuento que Glee es una serie de televisión norteamericana, que ha tenido mucha repercusión en el último tiempo, y basta solo mirar el primer capítulo para saber por qué. ¡Glee es una adicción!

 

¿De qué trata?
Un colegio secundario donde se arma un coro, o sea gente que canta, pero también baila, y por consiguiente se ubica en la parte inferior de la piramide social de la high school, ¡es así! Nerds, amanerados, losers, freaks y otros especímenes… esos son los únicos que pueden querer pertenecer a Club Glee, que con tanto empeño está queriendo armar el profesor Will Schuester (Matthew Morrison), un maestro de español, de esos que se preocupan más por sus alumnos que por su propia vida y que podría ser considerada una especie en vías de extinción.

 

Ok… ¿eso es todo?
Claro que no, porque… ¿qué es una historia sin conflictos? El club cuenta solo con cinco apartados sociales, y para participar de las competencias se necesitan un mínimo de doce personas… ¿dónde encontrar otros siete dispuestos a sufrir acosos, cargadas, excursiones al tacho de basura o baños en bebidas con alto contenido de colorante? ¿Por qué no buscarlos quizás en el grupo de porristas o en el equipo de football americano? Pero ¿quién de estos chicos populares se va a querer unir al Club Glee? Nunca se sabe…

 

¿Entonces?
El profesor logra (durante una alineación de astros) encontrar entre los alumnos populares siete magnificas voces y grandes pasos de baile para sumarse a este grupo tan peculiar. ¿Qué sale de todo esto? Uff, una explosión de talento que colisionará con todo lo que se ponga en su camino. Sí, en especial con las rocas que coloca a su paso Sue Sylvester (Jane Lynch), la entrenadora del exitoso equipo de porristas, ganador de competencias locales, seccionales, regionales, estatales, nacionales, internacionales y creo que hasta de un Oscar (sí, así de geniales son). Pero como la señora se ve afectada por el surgimiento de este grupo, hará lo que sea para seguir manteniendo el estrellato en el colegio.
Aja… ¿y?
Los chicos deben formarse como grupo, mejorar sus habilidades, enfrentar las adversidades y lograr ganarle a un colegio de sordos y a un reformatorio femenino en las seccionales. ¿Será posible?

 

Mucho bla bla, pero ¿qué tiene este show de especial?
¡Todo! Primero que nada es una serie distinta porque es musical. Aclaro, no es un musical al estilo… “me hago un sandwich y comparto mis pensamientos con el publico al cantar una hermosa balada” o “tiro la cadena del inodoro y eso me genera una canción”. Así que si no les gustan películas como Chicago, La Novicia Rebelde o Mouline Rouge, no importa, se pueden quedar tranquilas, porque aquí, si bien se canta mucho y se baila también, solo hay dos o tres cuadros (con suerte) por episodio, o quizás algunas canciones sueltas… nada más, de todas maneras, los cuadros musicales son geniales, divertidos, emotivos y cargados de sentido para la trama (la mayoría, al menos).
D.D., no somos muchachos gays, somos lesbianas, ¿por qué nos interesaría un musical?
¿Por qué no? Si miramos historias de vampiros, médiums, detectives, médicos, fenómenos de la naturaleza, lesbianas glamorosas de Los Angeles, y giles que se perdieron en una isla, ¿por qué no ver algo distinto por primera vez?

 

Ok… ¿y qué tiene de maravilloso?
Insisto: ¡todo! Como buena “Gleek” (conjunción de las palabras ‘Glee’, que significa también “júbilo”, y ‘geek’, algo así como “freak, fenómeno, nerd, tonto, etc”), no puedo decir solo una cosa… porque este show es una combinación de buenas actuaciones, geniales voces, maravillosas canciones (populares y bien conocidas), excelentes coreografías, un guión inteligente, diálogos picantes y una brisa de ironía que se respira continuamente. Sí, Glee es ironía pura, es lugares comunes y personajes esterotipados puestos a trabajar de tal manera que escapan del lugar común y del mismísimo estereotipo.

 

¿Estás loca?
Sí, probablemente sí.. o quizás sea la abstinencia, porque de la primera temporada solo se vio una mitad de trece capítulos, que finalizó este mes, y se retoma la segunda parte recién en abril… ¡eso no es sano, señores! Todo sea por la venta dobles de DVD, ¡qué astutos!
Ok, algo malo tiene que tener… ¿qué es lo peor de Glee?
Duh! que hasta el momento son solo trece capítulos… ¿no me lees?
Bueno… ¿y lo mejor?
La mezcla de drama y comedia; pasar de la risa al llanto, de mirar con asombro, de emocionarte, de sorprenderte y de sufrir con los personajes… Es como una montaña rusa de emociones (siempre quise decir eso o, también… “tengo transito lento”).
Ok… ¿qué hay con los personajes? Apuesto que son el capitán del equipo de football, la porrista, la nerd, el loser del pueblo…
Hey… ¿cómo adivinaste?

 

Porque yo soy vos… puedo leerte la mente…
(Demonios)
Bueno, volvemos… sí personajes estereotipados que a medida que pasan los capítulos van mostrando una tridimensionalidad admirable, digna de la envidia de Valientes
Will, el profesor que hace de todo por revivir la gloria de la secundaria, cuando él mismo formaba parte del Club Glee. Casado con una rubia desabrida (Jessalyn Gilsig, la madre biológica de Claire en Heroes), que solo lo mantiene cerca porque es un buen tipo y porque lo tiene atado con su embarazo.
Hablando de embarazos… Quinn (Dianna Agron), la porrista rubia (el cliché), presidenta del Club del Celibato, está embarazada… Ja! Esa no te la esperabas… ¡chupate esa mandarina!
¿El padre? “Menos averigua Dios y perdona”… pero si miras la cara de gil que tiene Finn (Cory Monteith), su novio, te podrás dar cuenta de muchas cosas. Finn es el capitan del equipo de football, con una genial voz, una gran corazón, un gran cuerpo que le cuesta coordinar y un problema de eyaculación precoz. Por supuesto, es el chico popular y todas suspiran por él. Bueno, no todas… solo Rachel (Lea Michele), la estrella del club, una muchachita judía, hija de padres gays, algo eléctrica, control freak, petulante, engreida y adorable, que además hará lo imposible por sacar adelante al grupo.
Ah, bueno, me olvidaba… a Kurt (Chris Colfer) también le gusta Finn. Sí, sí, Kurt es gay, incluso antes de que él mismo lo acepte. Se le nota a quince kilómetros, parece una nena que va dejando plumas a su paso. Una diva total. Hablando de divas… también está Mercedes (Amber Riley), una negra preciosa con una voz fulminante y aires de Beyoncé que recuerda a una joven Queen Latifah.
Si de freaks hablamos… Tina (Jenna Ushkowitz), una chica coreana que no puede hilar dos palabras sin tartamudear, pero que tiene un estilo muy peculiar (le ponía todas las fichas a esta muchacha, en especial cuando entró cantando “I kissed a girl”). Y también Artie (Kevin McHale), un joven guitarrista que anda en sillas de ruedas.
Completan el equipo dos deportistas, uno asiático (Harry Shum Jr.) y otro… ay no recuerdo ni la cara (Dijon Talton), porque apenas habla… pero cómo bailan… Ah, y Puck (Mark Salling), ¿cómo olvidarme de Puck con esa cresta mohicana y su arrogancia? Y para finalizar dos porristas: Santana (Naya Rivera), una perra latina, y la rubia tonta que nunca puede faltar: Brittany (Heather Morris).
Además, está la despótica señorita Sue Sylvester, interpretada por nuestra amiga “Legalmente Lesbiana“; un director indio y desprecoupado (Iqbal Theba); un profesor de gimnasia rechoncho (Patrick Gallagher) y completamente enamorado de Emma (Jayma Mays, que fue la divina Charlie que enamoró a Hiro en Heroes), la consejera estudiantil que no tiene mas que ojos para Will. Adorable, maniática y obsesiva, será el pilar del profesor ante la tempestad.

 

¿Ya está? ¿Terminaste?
No, jamás, no puedo dejar de hablar de Glee, de escuchar su maravillosa música (los dos primeros volúmenes del soundtrack han vendido millones de copias) y de aguardar con expectativa el retorno. ¿Les dije que es en abril? ¡Falta tanto!
Lo suficiente para volver a ver la temporada completa unoas cuatro o cinco veces más…
Y ahora sí… ¿lo imperdible de Glee?
  1. Lea Michele: preciosa, deslumbrante, adorable. Una estrella llegada de los mejores escenarios de Broadway directamente a esta serie de la Fox con su magnifica interpretación de Rachel.

     

  2. Jane Lynch simplemente porque es… Jane Lynch.

     

  3. La diversidad: asiáticos, latinos, judíos, gays, negros… solo una publicidad de Oliviero Toscani para la marca Benetton tiene más diversidad que Glee

     

  4. Temas difíciles tomados con humor, humanidad y consciencia: la discapacidad, la homosexualidad, el embarazo adolescente, las drogas, la discriminación, la intolerancia… ¡un aplauso de pie!

     

  5. Kurt: demostrando que ser gay no implicar ser anormal…

     

  6. Los números musicales: Rachel desconcierta a Finn con su interpretación de “You are the one that I want” (la de Grease); el grupo demuestra que hasta en silla de ruedas se puede brillar con “Proud Mary”; “Imagine” interpretada también por la escuela de sordos… (¡cómo lloro con esa canción!); otra lágrima por “Somebody to Love”; Lea Michele como solo la Streisand podría cantar “Don´t Rain on my Parade”.

     

  7. Claro… dejé lo mejor para el final… las porristas Brittany y Santana ¡tienen sexo! Pero al parecer eso para la morocha no es “estar saliendo”, así que probablemente jamás veamos demasiada demostración entre estas dos… pero bueno, para las que afilaron el radar cuando las porristas estaban juntas… ahora la pareja es canon… Santana, no tenes excusas, ya no vale decir… “But I´m a Cheerleader!”

     

Canon o no canon… no me importa, yo sigo soñando con la pareja ideal: Quinn/Rachel… ¿quienes más? “Las que se pelean se aman”, todos decían en el jardín de infantes y yo me adhiero a esa frase… ¿No sería genial? Vamos, ¿cuándo va a ser el momento de que la porrista se quede con la nerd?

 

¿Algo más?
Sí, ¡falta demasiado para abril!
Para demostrarles lo que es bueno a las que siguen leyendo esta nota y aún no han salido corriendo a ver la serie, les dejo dos videos.
El primero: una promo (porque es muy difícil conseguir algún video decente de la serie en Youtube, por el tema de derechos y demás… (maldita propiedad intelectual)
El segundo: el momento más tortón de Glee, de la mano de las Brittana.
PD: ¡Buen comienzo de año para todas, con mucho balance positivo, listas interminables de excelentes momentos y abundacia de tortas!

 

Debora Dora
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Escritora, correctora y soñadora. Se inició en el sitio web Las Amazonas y mirando The L Word. Creadora de Deborarte, fanática de las series y el cine. Buscadora anónima de subtexto lésbico. Peter Pan eterna...
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