Experiencias genéricas III

Written by Las lectoras se animan. Posted in Desgenerando Espacios, Las lectoras se animan...

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Siguiendo nuestra primera nota de “Desgenerando Espacios” en Deborarte, algunas lectoras compartieron sus experiencias personales en relación a los roles asignados según el sexo con los que la sociedad nos “acomoda”. Estos textos los vamos a ir publicando en las próximas entregas. Recuerden que si quieren aportar sus historias, puedes escribirnos a deboradora83@gmail.com.

Hola Débora!
Te comenté que deseaba contribuir contigo en esta sección y bueno, aquí te suelto un comentario personal:
Bueno soy una chica que creció con 3 hermanas y 1 hermano; cualquiera pensaría que ellas me criaron, pero no. Con quienes pasaba más tiempo era con mi padre y mi hermano, a pesar de que es 10 años más grande que yo, él siempre estaba ahí para mí.

Mi padre, un militar que decía siempre que yo era su corazón, no había un capricho que no me cumpliera (a veces en mi enferma cabecita pensaba que mi mamá se ponía celosa). El caso es que yo nunca pedía muñecas, Barbies o juegos de té en navidad o cumpleaños. Más bien tuve una amplia colección de autos a escala que abrían sus puertas y cofre, armaba aviones con trozos de madera de la carpintería donde trabajaba mi hermano, aprendí con mi padre a hacer papagayos (cometas, papalotes), jugaba fútbol, basquetbol y luchas con mi cuñado, amaba la NBA y me desvelaba para ver a los Bulls y los Lakers. Los hombres de la casa nunca me limitaron a “hacer cosas de niñas” o a “jugar juegos de niñas”, aunque mi mamá no estaba muy de acuerdo con la idea.

Mi mamá me compraba vestidos de niña bonita, pero yo lloraba por usar pantalones cortos, y papá siempre la convencía de dejarme usarlos. Las muñecas que mamá me compraba solo eran adorno de mi cuarto, pero todo estaba bien, tenía el apoyo de papá… hasta que él se fue de la casa.
Mamá dejó de preocuparse por lo que yo quería y me proporcionaba lo que yo necesitaba. Desaparecieron mis autos, dejé de trepar árboles, dejé de jugar con tierra en el patio. Sé que no lo hizo de manera consciente, pero me alejó de lo que realmente era. Aún no entiendo en qué forma, pero creo que ella siempre supo que yo no era “normal” y en la casa empezaron a aparecer comentarios como “una señorita no debe…”, “no eres niño para hacer esto…”.
Actualmente tengo 26 años, me acepté a mí misma a los 18, pero creo que siempre supe que las niñas me hacían sentir cosas. Empecé a interesarme por pintarme, arreglarme y vestirme “femenina” hace apenas 2 o 3 años. Mamá nunca me presionó y (aunque sea de mala gana) aceptaba mi modo de vestir, pero no puede evitar decir cosas como: “¿ves que bonita te ves con el pelo asi?” o “así deberías estar pintada siempre”, ahora que uso bolso en lugar de mochila, zapatos altos en lugar de Converse, cabello suelto en lugar de mi pony tail.
Una vez mi sobrino pequeño le pidió prestada una muñeca a su hermana y mi mamá lo reprendió diciendo que no tenía que pedirla, porque SOLO lo juegan las niñas; hizo énfasis en un “¿acaso tu eres niña?” seguido de una mueca de desaprobación, influyendo de tal forma en el pequeño de 3 años que reaccionó con gran temor diciendo inmediatamente “NO! Yo soy hombre!”. Ella concluyó la discusión diciéndole “Entonces juega con tus carritos, que eso si es juguete de niños”.
Mi sobrino ahora tiene 7 años y juega a la familia con su hermana de 9. Se van al patio trasero y en voz baja le dice a mi sobrina “Soy el papá, dejame cargar al bebé” y me doy cuenta que desde los 3 años le enseñaron a disfrazar sus intenciones para que puedan ser “correctas” ante la sociedad.
Sé que mi mamá nos ama, estoy segura de eso, pero desgraciadamente tiene tantos tapujos, estereotipos y tabúes en la cabeza que no puede evitar pensar que el rosa es solo para niñas y el azul solo para niños. La sociedad le ha dicho eso y, tanto para ella como para la gran mayoría de la sociedad, así deben ser las cosas, de lo contrario son mal vistas y tachadas de “incorrectas”.

Muchas gracias por acercarnos tus vivencias y esperemos que llegue el momento en que l@s sobrin@s puedan jugar con lo que deseen sin miramientos.
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Comments (1)

  • Anonymous

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    >En casa, pasa lo mismo con mi sobrino. Mi hermano no lo deja hacer "cosas de niña", y es feo ver como eso influye en su conducta. :(

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