Ceder el asiento (By @Jnrsophos)

Written by Debora Dora. Posted in Desgenerando Espacios

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Me encanta cuando me escribe mi lezbro @Jnrsophos y me agasaja con un textito. No solo porque me parece un tierno, también porque me hace reflexionar sobre cosas tan mundanas que muchas veces las pasamos por alto. ¿Quién no viaja seguido en transporte público? ¿Quién no se ha subido a un colectivo, tren o metro colmado de gente y ha deseado que algún asiento se desocupe? ¿Quién no ha pensado “¿Por qué ese tipo no se para y me deja sentar? ¡Qué poco caballero!”? ¿Quién no se ha ofendido cuando un muchacho no se pone de pie para dejarnos sentar a nosotras o a otras mujeres? A ver qué nos dice un varón en primera persona…

 

Hoy subí al colectivo y me encontré haciéndome una pregunta que, en este punto, ya es recurrente en mí: ¿cedo el asiento?

La cuestión viene de un tiempo atrás; siempre he tenido un cariño especial por los caballeros, esas figuras que representan fuerza, bondad y nobleza, lo cual me ha llevado a seguir sus normas, por eso cada vez que me he encontrado en la situación de estar sentado y una mujer se ha parado a mi lado, le he ofrecido el asiento, con lo cual me he encontrado con diversas respuestas.

La más frecuente es que digan “gracias”, se sienten y listo, cosa que me resulta totalmente lógica y natural, y hasta ahí no llama mi atención. Algunas, luego de dar las gracias, me han sonreído agradeciéndome el gesto (lo que me lleva a preguntarme por qué me agradecen, pero a eso voy a llegar después). Otras me han dicho frases del estilo de “está bien” o “no te molestes”. Y hubo incluso quienes se negaron rotundamente a tomar el asiento, casi como si las estuviese ofendiendo.

Será porque pienso mucho y siempre estoy analizando todo, pero esta diversidad de respuestas me llama la atención, y como siempre que no encuentro una solución que me convenza, lo he comentado con otras personas, en este caso, todas mujeres, y también aquí encontré una gran diversidad, esta vez, de opiniones.

En un extremo encontré mujeres que me decían que era un deber moral del hombre (que construcción horrible, casi que da miedo) cederle el asiento a las mujeres, que es una forma de cortesía que representa altos valores que no deben ser olvidados (¿mucho no?). Otras, con un nivel menor de exigencia, me han dicho que es una linda tradición y que debería mantenerse. Las más practicas (quizás las más realistas) me han hecho comentarios como: “hay de todo, tenés algunos que se paran por simple caballerosidad, otros que lo hacen con una segunda intención,  y otros que ni se mueven. Yo, si me ofrecen el asiento, lo tomo. Pero si no, tampoco me ofendo”.

Y en el otro extremo están las que se han ofendido ante la insinuación, argumentando que si queremos que la sociedad reconozca que hombres y mujeres debemos estar en igualdad de derechos, no hay razón por la cual un hombre deba cederle el asiento a una mujer solo porque esta sea mujer, que el acto es, incluso, una declaración de inferioridad hacia el género femenino.

Esta respuesta es la que más me ha hecho pensar: ¿hay realmente una declaración de inferioridad? Si bien es cierto que en muchas de nuestras acciones se esconden inconscientemente ciertos preconceptos, no estoy seguro de que este sea el caso. Yo al menos no lo hago con esa intención; para mí es un acto de cortesía. Aún cuando originalmente pudo haber nacido de un instinto de protección hacia alguien que se creía más débil, he encontrado una cantidad suficiente de mujeres fuertes como para cambiar esta idea.  

En fin, con tal diversidad de opiniones no he podido llegar a una conclusión que sirva como máxima para todos los casos. A veces considero que es una linda tradición, pero es un argumento que no llega a convencerme del todo (hay días que vengo cansado y me gustaría seguir sentado). Quizás ustedes me puedan ayudar: ¿debo o no ceder el asiento?  

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By JnrSophos

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Debora Dora

Escritora, correctora y soñadora. Se inició en el sitio web Las Amazonas y mirando The L Word. Creadora de Deborarte, fanática de las series y el cine. Buscadora anónima de subtexto lésbico. Peter Pan eterna...
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Comments (6)

  • Rocio

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    Vivo en una pequeña ciudad donde no hay transporte publico (colectivo, tren o subte) así que mi caso se refiere a cuando estoy sentada en una sala de espera, o algún otro lugar donde haya asientos.
    En mis 24 años de vida sinceramente no recuerdo que un hombre me haya cedido un asiento, creo que si, pero no lo puedo afirmar. Pero si puedo asegurar que me he levantado para ceder mi asiento a mujeres mayores o embarazadas (o mujeres mayores embarazadas jaja es broma) o si estoy sentada en una clínica a alguien que este lastimado, aclaro que también me levante para hombres (mayores o lastimados).
    En mi caso cedo el asiento por una cuestión de amabilidad con alguien que lo necesita mas que yo y por una cuestión de principios míos. Como se dijo en el texto…por valores que no deben ser olvidados. En mi caso disfruto mucho siendo amable con quien no conozco, porque si yo estuviera en su lugar me gustaría que fueran amables, ademas es lindo recibir una sonrisa o un gracias por parte de la otra persona. Es como una pequeña interacción entre dos desconocidos que recuerdan que hay gente que conserva los valores y que puede ser amable.
    Disculpen si me extendí mucho.
    Chicas amo su pagina, saludos desde una ciudad en el litoral Santafesino.

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  • Coty

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    Hola! Hay pocos hombres q se levantan para darle el asiento a una mujer si es q esta no esta con un bebe, embarazada o es muy mayor. Creo q no hay obligación por parte del hombre cederle el asiento a una mujer q no tnga las características q dije antes, si creo q es un acto de cortesía muy lindo, una costumbre q se va perdiendo. Si un hombre se levanta para darme el asiento le voy a decir Gracias con cara de sorpresa. Pero si un hombre esta cansado no tiene porq levantarse para ceder su asiento. Si creo q hay obligación por parte del hombre y de la mujer, cuando la mujer q sube esta embarazada, con un bebe o es una persona mayor (sin importar el sexo). Eso también se esta perdiendo y es lamentable, es falta de educación. Pero si la mujer es joven y sin hijos pequeños, no hay obligación olguna, pero es un lindo acto. Saludos!

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  • Maru

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    La cortesía me parece una característica muy linda, viniendo de cualquier persona hacia cualquier persona. No juzgo las intenciones del autor de la nota, pero creo que la idea de “caballerosidad” es sexista. Es muy bueno el gesto cortes, pero debería darse para cualquier persona, de cualquier género. Si tengo implementado “el ceder el asiento” lo cedo a todo el mundo, osea, me quedo de pie mientras no haya un asiento libre y nadie más de pié. Quizás suene un poco extremo, pero sería acorde a un pensamiento no machista (que en estos casos de discriminación positiva se da después de un análisis). Me volé un poco.
    Resumo: las gentilezas son buenas, pero hay que ser coherente con lo que uno piensa y no hacer diferencias para con los receptores (o algo así)
    Besos!

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  • MariaLuz

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    Si la verdad que despues de leer la nota y los comentarios concluyo que la “unica” parte que para mi sonaria discriminatoria seria hablar de “caballerosidad” ante un simple acto de cortesia. Porque si nos limitamos al ceder el asiento solamente creo y para no sembrar mas diferencias se hacen de la misma manera de los dos lados. Aclaro que no soy mucho de usar el trasporte publico, capaz ahi se vea mas claro.

    Pero despues lo demas y tratando de responder la pregunta en mi humilde opinion es que hagas lo que sientas en el momento, si te sentis realmente cansado y no te nace cederlo y pues quedate sentado, si tal vez no estas cansado pero no queres tampoco cederlo y tampoco lo hagas, (NO asi con personas que realmente lo necesita, que quede claro! en ese caso TODOS tenemos el deber de ceder el asiento) y si es todo lo contrario bienvenido sea y te cuento que te agradara mucho, o al menos eso me produce a mi cuando hago algo desinteresado por un desconocido, siempre es gratificante para uno ya sea que te agradezcan o no, te sentis mejor con vos mismo. Ademas y sin saberlo le estas enseñando o mostrando a esa persona que ayudaste el buen gesto, y con eso bastante.

    Se hizo largo pero es un tema interesante.

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  • ivon

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    Japón es lo opuesto, ahí una mujer o jóvenes le tienen que ceder asiento a un hombre, por el simple hecho que el ea cabeza y sustento de familia. Hoy en día es muy raro que un hombre ceda el asiento, creo yo que solo se les debería de dar cuando son embarazadas , personas de la tercera edad o con alguna discapacidad física.

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  • Pao.

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    Cito: ”están las que se han ofendido ante la insinuación, argumentando que si queremos que la sociedad reconozca que hombres y mujeres debemos estar en igualdad de derechos, no hay razón por la cual un hombre deba cederle el asiento a una mujer solo porque esta sea mujer, que el acto es, incluso, una declaración de inferioridad hacia el género femenino. (…)Yo al menos no lo hago con esa intención; para mí es un acto de cortesía. Aún cuando originalmente pudo haber nacido de un instinto de protección hacia alguien que se creía más débil, he encontrado una cantidad suficiente de mujeres fuertes como para cambiar esta idea.”

    Aclaro que no soy de las que se molestan porque les cedan el asiento, pero, si no es con esa intención y si sólo es por cortesía, dime, ¿le cedes también el asiento a los hombres?

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