Ellen Degeneres (nota reciclada)

Written by Debora Dora. Posted in Amazonas, Mujeres

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Me di cuenta hace unos días que nunca había traspasado esta nota a Deborarte, y ya era hora, porque Ellen Degeneres no puede faltar en esta página. Ya pasó mucho tiempo desde que fue publicada por primera vez, pero Ellen no pasa de moda. Sigue vigente con su genial programa y además se casó con su ahora mujer Portia Degeneres, ¿qué me cuentan? ¿Quen saber más de ella?

Ellen Degeneres se merece el primer puesto en mi lista de Amazonas. Lo merece porque es una mujer sencillamente increíble, y no sólo porque también sea del gremio ni porque esté buena (eso es muy discutible), es increíble porque ha luchado toda su vida para llegar adonde está hoy; ha sufrido las inclemencias de la prensa y la opinión pública, pero de todas maneras se hizo un lugar y hoy es una de las chicas más populares de Norteamérica…
Es cierto, lo confieso, yo no la conocía antes del famoso escándalo que la tuvo como protagonista por largo tiempo, pero es que en esa época, donde yo aún estaba en el clóset acomodando camperas y haciendo lugar entre los zapatos, porque parecía que me iba a pasar una linda temporada allí dentro, cualquier cosa que se relacionara al mundillo gay enseguida llamaba mi atención. Está bien, el amor no fue a primera vista… pero tampoco me llevó tanto tiempo enamorarme de ella.
Esta mujer nacida en Luisiana comenzó a tomarle el gustito al espectáculo desde adolescente. Ya de joven se dedicaba a la llamada comedia stand up, ya saben, lo deben haber visto en infinidad de películas: comediantes que recorren los bares y cafés haciendo sus monólogos en pequeños escenarios, con sólo un micrófono como decorado, y ante una audiencia muchas veces poco interesada en escucharlos. Pero a Ellen Lee Degeneres parece que sí le prestaban atención, porque le fue muy bien y comenzó a brillar en un espacio casi dominado por hombres (como en la mayoría de los ámbitos, lamentablemente). Incluso su histrionismo y su clásico y simple sentido del humor la condujeron a ser la primera fémina en sentarse en el sillón del Tonight Show de Johnny Carson, allá por principios de los años ochenta, cuando usaba un horrible y risible corte de cabello. Definitivamente un gran paso para su carrera y todo un honor, según comentan los entendidos.

Luego comenzó a aparecer en algunas series y películas, con personajes secundarios, hasta que le llegó el protagónico en un film poco memorable, donde hacía de pareja del adorable Bill Pullman. Mr. Wrong era el título, y yo espero que jamás vuelva a cruzarla en pantalla mientras hago zapping.
Para ese entonces ya brillaba en su propia sitcom, que incluso llevaba su nombre. Este show, donde interpretaba a la neurótica dueña de una librería que andaba de aquí para allá con un grupo de amigos bastante peculiar, tuvo una amplia aceptación no sólo en los Estados Unidos, también se vendió a unos cuantos países, y las altas mediciones de rating le aseguraron cinco temporadas en el aire. Acá en Argentina se lo veía por Sony y por lo que me comentó una Amazona amiga el otro día, ahora también lo están pasando en Fox Life (maldito Multicanal que lo único que nos ofrece es esa porquería de FX ¿¿¿A mí que cuernos me importa ver una par de mujeres operadas luchando en el barro en ropa interior??? ¡Quiero Fox Life!).
El problema llegó justo por esta época. Corría 1997 y Ellen estaba harta de tener que andar ocultándose de todos (¿quién no?). Vio la puerta del placar entreabierta, tomó coraje y decidió salir, ¡y sí que lo hizo a lo grande! Su declaración fue en el famoso programa 20/20, donde además adelantó que Ellen Morgan, su personaje de ficción, también se declararía lesbiana en la serie. Luego fue tapa de la revista Time (“Yep, I’m Gay” rezaba una frase debajo de su foto) y su declaración terminó de difundirse.

“The Puppy Episode”, el famoso capítulo del coming-out, donde Ellen besa a la actriz Laura Dern, tuvo 45 millones de espectadores. La cifra para el siguiente episodio bajó a 15 millones; claro, la ABC (el canal donde se trasmitía la sitcom) había dejado casi de publicitarla. Aunque como ya había sido comprada para el año siguiente, Ellen tuvo su quinta temporada que terminó abruptamente debido a que los anunciantes no renovaban sus contratos y a una eterna lucha contra los ejecutivos del canal, que se negaban a publicitar el show.

Fueron épocas turbias para la sureña que recientemente había comenzado una relación con la actriz Anne Heche (ex heterosexual y que años más tarde, después de un paseo por el espacio exterior, luego de ser abducida por algún alien aburrido, volvió al “camino correcto”), a quien había conocido en la fiesta de los Oscar, y quien aseguró, en una entrevista con la famosa Oprah, que lo de ella para con Ellen fue amor a primera vista.

Todo muy lindo, las chicas eran felices, pero puertas para dentro. La exposición era siempre comentada y la prensa las aniquilaba. La foto donde Anne rodea con su brazo a Ellen frente al entonces presidente de los Estados Unidos, el demócrata Bill Clinton, dio la vuelta al mundo y causó mucha controversia; seguro más de lo necesario.

Para Anne las cosas tampoco eran fáciles teniendo que explicar que ahora era lesbiana, escapando junto a su pareja de la premiere de su última película, Volcano, para no ser vista por los periodistas, y soportando que el director de su siguiente proyecto, Seis Días, Siete Noches, pensará que no iba a lucir lo suficientemente heterosexual para ser la contracara del machote Harrison Ford.

De todas maneras se hizo lo que se pudo, y las chicas pudieron ser felices a la larga, caminando de la mano por la alfombra roja.
Durante esta época de felicidad fue cuando a Anne Heche le llegó la oportunidad de demostrar sus habilidades en la escritura, en un segmento de una película para televisión hecha para HBO, que su novia protagonizaría. Allí Anne decidió plasmar sus propias ganas de ser madre en los personajes de una pareja de lesbianas que deciden buscar un donante. El guión encantó a Sharon Stone y la rubia de pelo corto se uniría a las otras blondas (Ellen como su pareja y Anne detrás de las cámaras) en “2000”, la última parte de una de las mejores películas sobre lesbianismo que se han hecho hasta el momento, Si las Paredes Pudieran Hablar 2 (o Mujeres Enamoradas, para el mercado argentino). El film tuvo gran aceptación entre el público por la seriedad con la que se abordó el tema. La frescura, el humor y la excelente química entre Ellen y Sharon, junto con un buen argumento, convirtieron a esta última parte en una mirada de esperanza y tolerancia de cara al nuevo milenio.

Si bien Ellen creía que luego de su salida del clóset y los inconvenientes que siguieron se había acabado su carrera (además de que su noviazgo con Anne había terminado en escándalo luego de tres años y medio de relación), tuvo algunas participaciones en el cine (La Carta de Amor y EdTv) y en la tele (fue una simpática monja en el homosexualísimo Will and Grace), para luego aterrizar en el rol protagónico de una nueva sitcom. The Ellen Show, donde la actriz interpretaba a una ejecutiva de Internet que volvía a su hogar después de muchos años, duró menos de una temporada y no era ni cercanamente gracioso a lo que fue su antiguo programa. Ellen Richmond también era lesbiana, pero ni por asomo veíamos o escuchábamos alguna referencia a su condición sexual.

En la vida real Ellen salía desde el 2000 con la fotógrafa y actriz Alexandra Hedison (que actuó en la tercera temporada de The L Word) y comenzaba a volver a ponerse en forma superando los años de llantos y decepción que le había causado su decisión de vivir libre en la luz pública.

El 2003 fue un año glorioso para la rubia. No sólo el estreno de Buscando a Nemo (donde Ellen presta la voz a la desmemoriada y adorable Dori, personaje fantástico al que adoro) fue un gran éxito; la comediante volvió a ponerse delante de las cámaras de televisión a cargo de la conducción de su propio talk-show, The Ellen Degeneres Show, y desde aquel momento cientos y cientos de invitados han pasado por su sillón blanco, millones de espectadores cada mañana ríen con sus chistes, y varios premios Emmy, bien merecidos, descansan en su casa. Un regreso a la cima muy esperado por sus fans.

Ellen está mejor que nunca. Ahora en pareja con la blonda australiana Portia De Rossi (más conocida por sus papel de modelo naif en Sirenas, su fría abogada de Ally Mcbeal y la superficial mujer de Arrested Development), quien dejó a su pareja, la cantante Francesca Gregorini, al caer rendida a los pies de Ellen, y por supuesto debió confirmar los rumores sobre su supuesta homosexualidad, que siempre habían corrido en Hollywood.
Amor, fama, dinero, trabajo, felicidad. ¿Qué más puede pedir nuestra querida Ellen?

Puede ser odiada (aunque no creo que sea del tipo odiable, a menos que seas un retrogrado conservador y homofóbico), puede ser amada (Ellen, aquí hay alguien que te idolatra… Would you marry me?), puede simplemente gustar o no, puede ser criticada (convengamos, no es lo que se dice una cara bonita y tampoco es la feminidad caminando. No a todos les gusta su apariencia; ¡a mí sí!, Would you marry me?), aunque sabemos que eso no la derribará, ha pasado por cosas peores y hoy sigue adelante con varios premios encima y el apoyo de una amplia audiencia (gay, hetero o confundida). Pero hay algo que nadie puede negar, para bien o para mal (sí, mal que les pese a los conservadores), Ellen ha marcado un hito, un antes y después en la historia de la televisión.

¿Y por qué digo que es para bien? Si Ellen no se hubiese animado a salir del closet a lo grande, como lo hizo, tal vez hoy yo no estaría aquí escribiendo para ustedes y para mí misma. Porque realmente no habría sobre qué escribir. Tal vez no existieran tantos personajes queridos por todas nosotras en la televisión. No estarían Will y Jack, los muchachos fiesteros de Queer as Folk, o Shane y la banda de The L Word; tampoco hubiésemos visto a las niñas de Once and Again besándose tan dulcemente… no sé, mil cosas… Esto es sólo una suposición, y quizás a esta altura alguna otra celebridad se convertía en portavoz de los derechos homosexuales (podría haber sido Angelina, después de darse cuenta que Jennifer Aniston era el amor de su vida y que quería criar muchos hijos étnicos con ella), no lo sé. Nunca lo sabremos.

Pero se sabe que ella, allá por 1997, ha abierto la puerta para que muchísimos gays y lesbianas pasaran por allí. Se derribaron muchas barreras y aún quedan muchas por derribarse, pero ese fue el primer y gran paso en la apertura mental de la televisión. Y yo personalmente se lo agradezco. No hace falta que se cuelgue la bandera del arco iris o decore su estudio con elementos lilas, o que haga declaraciones políticas (Ellen ha sido muchas veces criticada por la comunidad gay por no ser lo suficientemente gay en su programa), lo importarte es que siga haciéndonos reír con sus ocurrencias, entreteniéndonos y mostrándonos que se puede triunfar a pesar de todos nuestros prejuicios y miedos.

Ellen seguirá haciendo su show, escribiendo más libros (tiene dos en el mercado que han estado en la lista de best seller) y realizando comedia stand up (fueron un éxito Here and Now y The Begining, editados juntos en DVD), paseando con su pareja (la que sea, aunque Anne y ella quedaban hermosas en la foto que caminan por la playa; particularmente una de mis preferidas) por la alfombra roja y siendo tan lesbiana como hasta ahora. ¿O es que hay tantos ciegos que no se habían dado cuenta que antes de 1997 ya era archi torta?

Desde aquí mi homenaje para esta grande. Una Amazona hecha y derecha.

PS: Would you marry me?



(Nota publicada originalmente en www.enamazonia.com.ar)


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Escritora, correctora y soñadora. Se inició en el sitio web Las Amazonas y mirando The L Word. Creadora de Deborarte, fanática de las series y el cine. Buscadora anónima de subtexto lésbico. Peter Pan eterna...
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Comments (1)

  • Ana72

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    >Aqui en España pasaron Ellen en los 90 con bastante tardanza a EEUU puesto que yo ya sabía que su personaje se hacía gay. Siempre me ha gustado Ellen y en cierta manera me he sentido identificada con ella por su sentido del humor. Lo ha pasado mal ya que te has olvidado que sufrió abusos por parte de su padrastro y que durante años no se llevó bien con su madre por este hecho hasta que su madre se separó del susodicho hijo de p.. y de que su primer amor universitario, murió en un accidente de tráfico y que la dejó muy muy deprimida durante mucho tiempo.
    Es una mujer que pese a tener esa cara risueña ese sentido del humor siempre a punto , lo ha pasado muy mal pero siempre parece que mira la vida con una sonrisa en la boca, algo que deberíamos hacer todos y todas , porque si nos paramos en lo malo …nos vamos al carajo.
    Positividad y más risas chicas y chicos, que la vida es muy corta.
    Un saludo y gracias por el post.

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